viernes, 2 de mayo de 2008

CLASIFICACION DE ARTICULACIONES: DESCRIPCION

Las articulaciones: Unión de los huesos
Aunque los huesos sean duros y rígidos, deben moverse y por eso casi todos están unidos por partes flexibles llamadas articulaciones.
Si no fuera por las articulaciones, los huesos no podrían tener movilidad, así gracias a ellas se pueden doblar las distintas extremidades del cuerpo. Existen tres tres tipos de articulaciones.
- Móviles: también llamadas diartrosis o sinoviales, son las articulaciones que tienen mayor amplitud de movimientos. Son las que unen huesos de las extremidades con el tronco, los hombros o las caderas. - Semimóviles: también llamadas anfiartrosis, son las que realizan movimientos limitados, como las articulaciones entre las vértebras. - Fijas: conocidas también como sinartrosis, la mayoría se encuentra en el cráneo y no necesita movimientos, porque la función principal es proteger los órganos internos.
Las más comunes, las sinoviales, se caracterizan, por tener algunos elementos en común, estos son:
- Superficies óseas, que son los extremos de los huesos involucrados en una articulación determinada. - Cartílago articular, tejido suave y liso, compuesto por colágeno, que permite un buen deslizamiento entre los extremos óseos. - Membrana sinovial, capa que recubre internamente toda la articulación y que secreta el líquido sinovial, lubricante de la articulación. - Meniscos, estructuras aplanadas con forma de semiluna, con la función de amortiguación y protección del cartílago, entre otras. - Medios de unión, conformados por fibras de colágeno, dispuestas a modo de envoltorio llamado cápsula articular y a modo de refuerzos llamados ligamentos.
Tipos de uniones sinoviales
Estos según el tipo de movimiento específico que realicen las articulaciones:
- Articulación esféricas: la cabeza de un hueso encaja en la cavidad cóncava del otro. Se encuentran las caderas y en los hombros. - Articulación en silla de montar: solo existe en la base de los pulgares y permite el movimiento en dos direcciones (adelante y atrás y de lado a lado). - Articulaciones en bisagra: como las del codo y de los dedos, son menos móviles y permiten el movimiento en solo una dirección. - Articulación pivotal: es aquella en que un cilindro óseo gira en torno a su propio eje, estando en contacto con otra superfi cie que le forma un anillo (parte hueso, parte ligamento) como la articulación, radio-cubital superior (antebrazo). - Articulación elíptica: en el extremo de un hueso con forma de ovoide (huevo) se mueve en una cavidad elíptica. Se encuentran en el radio del antebrazo y el hueso escafoides de la mano. - Articulación deslizante: algunas superficies de huesos son casi planas y se deslizan una sobre otra. Se encuentran en algunas articulaciones de manos y pies.
La Rodilla
Es la articulación sinovial más grande del cuerpo y está protegida por la rótula. Se mantiene estable debido a que tiene cuatro ligamentos que la sujetan: cruzados anterior y posterior y colaterales interno y externo. Estos unen el fémur (hueso del muslo) con la tibia (hueso de la pierna).






*El codo es una articulación sinovial de tipo bisagra.


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*La rodilla es la articulación sinovial mas grande del cuerpo.





*Uno de los medios de unión de las articulaciones son los ligamentos.


Las articulaciones

Una articulación es el punto de contacto entre huesos del cuerpo. Te permiten doblar las distintas extremidades de tu cuerpo. Si no existieran, serías una estructura totalmente rígida y no podrías realizar movimientos.
Las articulaciones son zonas de unión entre los huesos o entre los cartílagos del esqueleto. Cumplen una función muy importante, al permitirte doblar las distintas extremidades de tu cuerpo. Si no existieran, serías una estructura totalmente rígida y no podrías realizar movimientos.
El cuerpo humano tiene diversos tipos de articulaciones móviles. La cadera y el hombro son articulaciones del tipo esfera-cavidad, que permiten movimientos libres en todas las direcciones. Los codos, las rodillas y los dedos tienen articulaciones en bisagra, de modo que solo es posible la movilidad en un plano. Las articulaciones en pivote, que permiten solo la rotación, son características de las dos primeras vértebras; es, además, la articulación que hace posible que gires la cabeza de un lado a otro. Y, por último, las articulaciones deslizantes, donde las superficies óseas se mueven separadas por distancias muy cortas. Se observan entre diferentes huesos de la muñeca y del tobillo.
Clasificación de las articulaciones
Sinartrosis: son articulaciones rígidas y sin movimiento, como, por ejemplo, las que unen los huesos del cráneo. Se mantienen unidas por el crecimiento del hueso, o por un cartílago fibroso resistente.
Sínfisis: estas presentan cierta movilidad, aunque muy escasa y se mantienen unidas por un cartílago elástico.
Diartrosis: son las articulaciones móviles, como las que unen huesos de las extremidades con el tronco, los hombros o las caderas. Tienen una capa externa de cartílago fibroso y están rodeadas por ligamentos resistentes que se sujetan a los huesos. Los extremos óseos de las articulaciones móviles están cubiertos con cartílago liso y lubricados por un fluido espeso denominado líquido sinovial.
Los engranajes del esqueleto
Las articulaciones permiten doblar las distintas extremidades de tu cuerpo. Si no existieran, serías una estructura totalmente rígida.
Ya hemos visto que el esqueleto consta de varias partes, todas unidas entre sí. Bien, cuando dos o más huesos están unidos, entran a participar otros elementos de esta gran estructura corporal: las articulaciones. Las articulaciones, que también son zonas de conexión entre los cartílagos del esqueleto, cumplen una función muy importante, al permitirte doblar las distintas extremidades de tu cuerpo. Si no existieran, serías una estructura totalmente rígida.
Las articulaciones pueden ser blandas o duras; muy movibles, y estáticas o rígidas.
Las articulaciones rígidas y sin movimiento, como, por ejemplo, las que unen los huesos del cráneo, se llaman sinartrosis. Se mantienen unidas por el crecimiento del hueso o por un cartílago fibroso resistente.
Las que presentan cierta movilidad, aunque muy escasa, y se mantienen unidas por un cartílago elástico, reciben el nombre de sínfisis.
Por último, las articulaciones móviles, como las que unen huesos de las extremidades con el tronco, los hombros o las caderas, se denominan diartrosis. Tienen una capa externa de cartílago fibroso y están rodeadas por ligamentos. Estos últimos son fuertes bandas de tejido fibroso que unen los extremos de los huesos.
Los extremos óseos de las articulaciones móviles están cubiertos con cartílago liso y lubricados por un fluido espeso denominado líquido sinovial.
Múltiples direcciones
Gracias a las articulaciones móviles tu cuerpo puede hacer prácticamente todos los movimientos que desees. Esto, porque está equipado con diversos tipos de estas estructuras.
Por ejemplo, existen las articulaciones en pivote, que permiten solo la rotación y son características de las dos primeras vértebras, lo que hace posible que gires la cabeza de un lado a otro.
La cadera y el hombro son articulaciones del tipo esfera-cavidad, que te dan la posibilidad de moverte libremente en todas las direcciones.
Los codos, las rodillas y los dedos tienen articulaciones en bisagra, de modo que solo es posible la movilidad en un plano.
Finalmente, se encuentran las articulaciones deslizantes, donde las superficies óseas se mueven separadas por distancias muy cortas. Se pueden observar entre diferentes huesos de la muñeca y del tobillo.
Extremidades inferiores
Las partes de las extremidades inferiores de tu cuerpo son el fémur, la rótula, la tibia, el peroné y los huesos del pie, formadas cada una por huesos y articulaciones que se unen entre sí.
Dejando atrás las manos y bajando por la columna vertebral, te encontrarás con la pelvis, que es una estructura ósea sostenida por las extremidades inferiores. Por la parte de atrás, la forman el cóccix y el sacro, y por delante, los huesos coxales. Hacia los lados se encuentran tus caderas, que se articulan con ella a través de los coxales, y a través de la cabeza del fémur -el hueso más largo de nuestro cuerpo, que forma el muslo- con las extremidades.
Las partes de las extremidades inferiores de tu cuerpo son el fémur, la rótula, la tibia, el peroné y los huesos del pie, formadas cada una por huesos y articulaciones que se unen entre sí.
La rodilla es la articulación del muslo con la pierna, formada por tres huesos. El extremo inferior del fémur (el hueso del muslo) forma los cóndilos femorales, que son dos eminencias voluminosas del extremo inferior del fémur, que se articulan con el extremo superior de la tibia formando la rodilla. El extremo superior de la tibia, las mesetas tibiales externa e interna, tienen forma de bandejas planas unidas por el centro, sobre las que se apoyan, giran, se deslizan y rotan los cóndilos femorales, extendiendo (cuando estás de pie) o flexionando (cuando estás en cuclillas) la rodilla. Por su parte, la rótula es un hueso con forma de disco que se apoya sobre la cara anterior de los cóndilos femorales, deslizándose hacia arriba y abajo al extender y flexionar la rodilla.
La pierna está formada por la tibia, un hueso muy importante ya que soporta los mayores esfuerzos que realizan tus piernas, y el peroné, que tiene la función de articular la pierna con el pie, de manera que puedas caminar y correr libremente. El pie, por su parte, lo forman los huesos del tarso, con los metatarsianos y las tres hileras de falanges del pie. Los huesos que componen las extremidades inferiores soportan todo el peso de tu cuerpo.
¿Por qué son importantes nuestros huesos?
Te has puesto a pensar cómo serías tú si no tuvieras huesos? Parecerías una masa homogénea, que se desplomaría sin forma alguna y se acomodaría en suelo de acuerdo al relieve que este tuviera. Quienes permiten que lo anterior no suceda son los huesos, que forman el andamiaje de tu cuerpo.
Los huesos te permiten ponerte de pie, caminar, correr, doblarte y realizar una gran cantidad de actividades. ¿Sabes cuántos son?, ¿cómo funcionan?, ¿para qué sirve cada uno de ellos? Es lo que te contaremos en este capítulo dedicado exclusivamente al sistema óseo, su estructura y sus enfermedades.
El cuerpo humano está compuesto por 208 huesos articulados, que lo sostienen y conservan su forma, protegiendo cada uno de los órganos que tienes en tu interior.Los más pequeños tienen un centímetro, y los más grandes alcanzan, en algunos casos, los 30. El conjunto de todos ellos se llama esqueleto.
El esqueleto consta de varias partes, todas unidas entre sí. Esta unión de dos o más huesos es lo que conocemos como articulaciones. Las articulaciones pueden ser blandas o duras; muy movibles (en el caso de los hombros), o estáticas y rígidas (en el caso del cráneo de un adulto).
Bibliografía
http://icarito.tercera.cl/icarito/portada/0,0,38035857_151387702,00.html
*Hector Calderon